Freshwater Action Network
– grassroots influencing on water and sanitation

FANMex se une a la Alianza Mexicana contra el Fracking

Diversas organizaciones sociales, entre las cuales se encuentra FANMex, han constituido la Alianza Mexicana contra el Fracking, exigiendo la prohibición de la explotación del gas shale, debido a que el procedimiento para su extracción requiere grandes cantidades de agua, contamina los acuíferos y contribuye al calentamiento global.

El gas de esquisto o gas shale, también conocido como gas de pizarra o lutita, es el gas natural que se encuentra atrapado en sedimentos de roca abundantes en esquisto y otros materiales orgánicos, a profundidades de mil a cinco mil metros. Dado que el gas se encuentra atrapado en los sedimentos de esquisto, su extracción se hace a través de la técnica de fractura hidráulica o fracking. Esta técnica parte de la perforación de un pozo vertical la cual, una vez alcanzada la profundidad deseada, viene acompañada de una perforación horizontal que puede extenderse entre 1 y 1.5 kilómetros. Esta perforación se repite en diferentes direcciones, partiendo del mismo pozo de perforación vertical inicial. Una vez hechas las perforaciones, y debido a la baja permeabilidad de la roca de esquisto, es necesario fracturar la roca con la inyección de una mezcla de agua, arena y sustancias químicas a elevada presión, para permitir el flujo y salida del gas. Pero este el flujo disminuye muy pronto, por lo cual, para mantener la producción, es necesario realizar continuamente el procedimiento de fractura hidráulica en un mismo pozo. 

Los impactos socioambientales de la explotación del gas de esquisto son varios: Al requerirse entre 9 y 29 millones de litros para la fratura de un solo pozo, la disponibilidad del agua para los seres humanos y los ecosistemas se ve seriamente amenazada. Asimismo, esta técnica provoca contaminación de las fuentes de agua y los químicos utilizados en el fluido de perforación pueden causar cáncer y mutaciones, afectar el sistema andocrino y nervioso y causar alergias. Igualmente la extracción, procesamiento, transporte, almacenamiento y distribución provoca contaminación ambiental y contribuye a la aceleración del cambio climático debido a las emisiones de gas metano que acompañan el proceso de extracción del gas de esquisto.

Ante esta situación, la Alianza Mexicana contra el Fracking demanda:

1. México debe prohibir la extracción de hidrocarburos por técnicas de fractura hidráulica, tal como lo han hecho Francia y Bulgaria, con base en el principio precautorio.

2.  En la planeación e implementación de la política energética, las entidades públicas deben asegurar el respeto y garantía de los derechos humanos y, específicamente, los derechos de los pueblos indígenas y tribales.

3.  En materia de agua, el Estado debe garantizar el derecho humano al agua, como lo establece el artículo 4° constitucional.

4.  El Estado mexicano debe garantizar el derecho al medio ambiente sano, el cual es también reconocido por nuestra Constitución.

5.  La Reforma Energética debe establecer los cambios legales e institucionales pertinentes para la prohibición de la explotación del gas de esquisto y el impulso de las energías renovables, que realmente representen una alternativa para la sostenibilidad energética del país y que aseguren el respeto de los derechos humanos y la protección del medio ambiente.

Puede encontrar más información en los documentos adjuntos al final de esta nota así como en la página de la Alianza Mexicana contra el Fracking

 

 
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